Cobertura de neumáticos según el tipo de póliza
La protección que te ofrece tu seguro depende en gran medida de la modalidad contratada. No es lo mismo un seguro básico que uno a todo riesgo con coberturas ampliadas.
Seguro a terceros y terceros ampliado
Las pólizas más económicas —las de terceros y terceros ampliado— no suelen cubrir los neumáticos en casi ningún caso. Están diseñadas para protegerte frente a los daños que causes a otros conductores y su propiedad, no frente a los tuyos.
Por eso, los pinchazos, reventones o incluso daños por vandalismo quedan fuera de la cobertura. Como mucho, podrás contar con asistencia en carretera para que un profesional te ayude a cambiar la rueda por la de repuesto o te lleve al taller.
Seguro a todo riesgo
Un seguro de coche a todo riesgo sí puede incluir los neumáticos en su cobertura, pero solo en circunstancias específicas. Por ejemplo, si sufres un accidente y el neumático resulta dañado junto con otras partes del coche, normalmente estará cubierto.
Sin embargo, un pinchazo aislado, un reventón sin más daños o el desgaste por uso normal siguen quedando fuera de la protección, salvo que hayas contratado una garantía adicional de neumáticos.
Casos en los que el seguro sí puede cubrir los neumáticos
Aunque no es lo habitual, hay situaciones en las que la póliza de coche puede hacerse cargo del coste de reparación o sustitución de las ruedas:
- Daños por accidente: Si el neumático se rompe como consecuencia de un siniestro con daños materiales en el vehículo.
- Actos vandálicos: Si alguien daña tus neumáticos de forma intencionada y presentas denuncia, puedes reclamar al seguro si tienes cobertura de daños propios.
- Robo: Si el robo incluye ruedas y llantas, algunas pólizas pueden cubrir su reposición (especialmente si forman parte de un robo del vehículo completo).
- Garantía específica de neumáticos: Algunos seguros permiten contratar esta cobertura extra para proteger las ruedas ante pinchazos, reventones o golpes contra bordillos y baches.
Exclusiones habituales: cuando el seguro no paga
Tan importante como conocer lo que sí cubre tu póliza es saber lo que casi nunca cubrirá:
- Desgaste por uso: Cambiar neumáticos gastados siempre corre por cuenta del conductor.
- Pinchazos aislados: A menos que tengas la cobertura específica, deberás asumir el coste.
- Mantenimiento deficiente: Circular con ruedas en mal estado, desinfladas o con sobrepeso invalida cualquier posible indemnización.
- Conducción temeraria: Si el daño se debe a una maniobra imprudente, la aseguradora puede rechazar el siniestro.
¿Te interesa contratar una garantía de neumáticos?
Si quieres estar totalmente protegido, añadir una cobertura extra de neumáticos puede ser una buena idea. Esta garantía cubre casos que la póliza básica deja fuera, como:
- Pinchazos accidentales que inutilicen el neumático.
- Daños por golpes contra baches, bordillos u objetos en la vía.
- Reventones inesperados.
Eso sí, esta garantía no cubre el desgaste natural ni problemas derivados de mal mantenimiento. Se centra en incidentes fortuitos.
Precio y condiciones
El coste de esta cobertura depende de factores como el tipo de vehículo, las dimensiones de las ruedas y el historial de siniestralidad del conductor. Por eso, lo más recomendable es solicitar un presupuesto personalizado para saber el precio exacto y las condiciones (franquicias, límites de indemnización, talleres concertados).
Qué hacer si sufres un daño en los neumáticos
Si tienes un percance y crees que tu seguro puede cubrirlo, sigue estos pasos para agilizar el trámite:
- Contacta de inmediato con tu aseguradora por teléfono, app o web.
- Solicita asistencia en carretera si no puedes circular.
- Rellena el parte de siniestro con todos los detalles.
- Haz fotos de los daños para documentar el incidente.
- Prepara la documentación: DNI, permiso de circulación, ficha técnica y denuncia si se trata de vandalismo o robo.
- Espera la resolución y sigue las indicaciones para reparar el neumático en un taller concertado o presentar la factura para el reembolso.
Consejos para evitar problemas con los neumáticos
Aunque el seguro pueda cubrir algunos casos, la mejor estrategia es prevenir:
- Revisa la presión de las ruedas al menos una vez al mes.
- Comprueba el estado del dibujo para evitar circular con neumáticos gastados.
- Evita bordillos y baches siempre que sea posible.
- Realiza el alineado y equilibrado según las indicaciones del fabricante.
Estas prácticas no solo alargan la vida útil de los neumáticos, sino que también te protegen de posibles rechazos en caso de siniestro.
En resumen, los neumáticos no suelen estar cubiertos por el seguro de coche de manera automática, salvo en casos de accidente con otros daños materiales, vandalismo o si has contratado la garantía específica. Si quieres evitar sorpresas, lo mejor es revisar bien tu póliza y, si lo consideras necesario, añadir la cobertura extra para ruedas.
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