Diferencia entre la Tarjeta Sanitaria Europea y un seguro privado
Antes de viajar, es común preguntarse si basta con llevar la TSE o si conviene contratar un seguro de salud con asistencia médica en el extranjero. La realidad es que ambas opciones pueden complementarse para darte una cobertura más completa.
Cobertura básica con la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE)
La TSE permite acceder al sistema de salud público en cualquier país de la Unión Europea, además de Noruega, Islandia, Liechtenstein y Suiza, en las mismas condiciones que un residente local. Esto incluye:
- Atención médica por enfermedad o accidente imprevisto.
- Urgencias relacionadas con enfermedades previas o embarazos, siempre que el viaje no se haya hecho con el propósito de recibir tratamiento.
- Igualdad de condiciones en copagos o medicación.
No obstante, la TSE tiene limitaciones importantes: solo cubre en el sistema público, no incluye repatriación sanitaria ni rescates, y los copagos pueden variar según el país. Si prefieres atención en centros privados, esta tarjeta no será suficiente.
El complemento del seguro de salud privado
Un seguro de salud con asistencia médica en el extranjero es el complemento ideal para la TSE. Este tipo de póliza suele incluir:
- Atención médica urgente y hospitalización en centros públicos y privados.
- Reembolso de medicamentos prescritos.
- Servicios de repatriación sanitaria.
- Asistencia telefónica 24h para consultas médicas.
- Coberturas adicionales como cancelación de viaje, pérdida de equipaje o asistencia legal.
La forma de uso suele ser sencilla: pagas en destino, guardas las facturas y solicitas el reembolso. Algunas aseguradoras incluso trabajan con centros concertados en el extranjero, evitando que adelantes dinero.
¿Qué gastos médicos urgentes están incluidos en el extranjero?
Los seguros de salud con asistencia médica en el extranjero actúan como un salvavidas en casos de emergencia. Sus coberturas suelen abarcar:
- Consultas y pruebas diagnósticas: Fiebre, infecciones, lesiones o cualquier dolencia imprevista.
- Hospitalización y cirugías urgentes: Incluidos los costes de quirófano y estancia.
- Medicamentos prescritos: Reembolso de fármacos necesarios para el tratamiento.
- Transporte sanitario: Ambulancia local en caso de accidente.
- Asistencia telefónica o videoconsulta para recibir orientación médica en cualquier momento.
Los límites de cobertura suelen oscilar entre 3.000 € en seguros básicos hasta más de 100.000 € en pólizas premium. Superado ese tope, el resto del gasto corre a cuenta del viajero.
Repatriación y transporte sanitario
La repatriación sanitaria es una de las coberturas más valiosas y, a menudo, la gran olvidada. Si sufres un accidente grave, la aseguradora puede organizar tu regreso a España de forma segura. Dependiendo de la situación, se puede gestionar:
- Ambulancia convencional para desplazamientos cortos.
- Vuelo comercial adaptado con supervisión médica.
- Avión sanitario medicalizado si el estado de salud es crítico.
Además, las pólizas completas suelen cubrir el traslado de acompañantes, menores o personas dependientes. Incluso contemplan la repatriación en caso de fallecimiento, coordinando todos los trámites con funerarias y autoridades, lo que supone un gran alivio para las familias.
Exclusiones y limitaciones que debes revisar
No todos los escenarios están cubiertos, por eso es fundamental leer la letra pequeña de la póliza antes de contratar:
- Enfermedades preexistentes: si ya conocías el diagnóstico, probablemente no esté incluido.
- Deportes de riesgo: esquí fuera de pista, buceo profundo o alpinismo suelen requerir coberturas extra.
- Actos imprudentes: incidentes bajo los efectos del alcohol o drogas no estarán cubiertos.
- Conflictos y catástrofes: guerras, terrorismo o desastres naturales suelen estar excluidos.
- Embarazo avanzado: la mayoría de pólizas solo cubren hasta la semana 24-26, salvo urgencia extrema.
Además, revisa dos puntos clave: el ámbito geográfico (no todos los seguros cubren países en conflicto) y la duración máxima por viaje (habitualmente 90 días). Si planeas estancias largas, consulta opciones de ampliación.
Consejos para viajar tranquilo
Para evitar sorpresas, sigue estos pasos antes de salir:
- Revisa tu póliza: Asegúrate de que incluye asistencia en el extranjero y repatriación.
- Comprueba los límites económicos: Busca una cobertura mínima de 30.000 € para viajes fuera de Europa.
- Guarda el teléfono de asistencia 24h en el móvil y en papel.
- Lleva siempre tu tarjeta de asegurado o póliza digital por si necesitas atención médica.
Un poco de previsión es suficiente para viajar con la tranquilidad de saber que, si surge un problema, tendrás respaldo inmediato.
Viaja protegido y sin preocupaciones
La Tarjeta Sanitaria Europea es un recurso útil, pero insuficiente para cubrir todas las eventualidades de un viaje. Un seguro de salud privado con asistencia médica en el extranjero es la forma más efectiva de garantizar que recibirás asistencia de calidad y que podrás volver a casa si lo necesitas.
Antes de tu próximo viaje, revisa tu póliza o contrata un seguro que incluya asistencia médica en el extranjero. En Doctori.com puedes comparar en minutos las mejores opciones de seguros de salud con asistencia en viajes y elegir el que mejor se adapte a ti.
Viajar protegido significa disfrutar más de cada experiencia, sin miedo a lo que pueda pasar.







