Primer paso: no arranques el coche
La regla de oro es clara: NO gires la llave de contacto. Ni para escuchar la radio. Si lo haces, la gasolina puede empezar a circular por el sistema de inyección diésel, y ahí comienzan los problemas caros.
Qué hacer en ese momento:
- Mantén la calma: Respira y no entres en pánico. Si aún no arrancaste, tienes medio problema resuelto.
- Avisa en la estación de servicio: Los empleados pueden ayudarte a empujar el coche a un lugar seguro.
- Llama a tu aseguradora: Explica que repostaste el combustible equivocado y confirma que no pusiste el motor en marcha. Activa la cobertura de asistencia en carretera.
- Solicita remolque a taller: Allí podrán vaciar y limpiar el depósito, el sistema de combustible y, si hace falta, cambiar el filtro de gasóleo.
Importante: guarda el ticket del repostaje. Será la prueba de lo ocurrido y puede ser necesaria para la reclamación.
¿Cubre el seguro el error de repostaje?
Aquí viene la parte complicada. La mayoría de pólizas sí cubren la asistencia en carretera (remolque y traslado al taller), pero no cubren los daños mecánicos si arrancaste el coche y se produjo una avería.
Lo que normalmente sí cubre
- Remolque hasta un taller concertado o de tu elección.
- En algunos seguros más completos, el coste del vaciado y limpieza del depósito si se detecta a tiempo.
Lo que normalmente no cubre
- Reparación de bomba de inyección, inyectores o motor si arrancaste.
- Sustitución de catalizador o filtro de partículas si se dañaron.
- Mano de obra de reparaciones mecánicas por “culpa del conductor”.
¿Cuánto puede costar el error si no hay cobertura?
Si tu seguro no cubre el fallo y arrancaste el coche, los costes pueden subir rápido:
- Vaciado del depósito sin arrancar: entre 150 y 300 €.
- Sustitución de bomba de inyección: 800-1.500 €.
- Cambio de inyectores: 1.000-2.000 €.
- Reparación de motor dañado: 3.000 € o más en diésel modernos common-rail.
Por eso insistimos en lo de no arrancar: la diferencia entre vaciar el depósito y reconstruir el motor puede ser de miles de euros.
¿Qué daños provoca la gasolina en un motor diésel?
La explicación técnica es sencilla: el gasóleo, además de ser combustible, lubrica el sistema de inyección. La gasolina, en cambio, es un disolvente y no lubrica. Esto puede provocar:
- Falta de lubricación: La bomba e inyectores se desgastan y se “gripan”.
- Detonaciones prematuras: La gasolina explota antes de tiempo y daña pistones y válvulas.
- Daños en catalizador y filtro de partículas: La gasolina sin quemar los deteriora rápidamente.
- Degradación de juntas y retenes: La gasolina puede resecarlos y causar fugas.
En un coche diésel moderno, estas averías son especialmente costosas.
Cómo reclamar al seguro paso a paso
Si tu póliza cubre el vaciado o incluso alguna reparación, conviene ser muy ordenado al presentar la reclamación:
- Número de póliza y datos del tomador.
- Ticket de repostaje (es la prueba principal).
- Parte de asistencia (si hubo remolque).
- Presupuesto del taller para que lo revise el perito.
Pide confirmación por escrito a tu aseguradora sobre qué parte del siniestro cubren y cuál no.
Consejos para no volver a equivocarte
- Mira la tapa del depósito: Muchos coches tienen la etiqueta clara (“Diesel” o “Gasolina”).
- Atiende a los colores de las mangueras: En España, la de diésel suele ser negra; la de gasolina, verde o de colores vivos.
- Evita distracciones: La mayoría de errores ocurren por mirar el móvil o hablar con alguien.
- Comprueba el ticket antes de irte: Si detectas el error antes de arrancar, te ahorras un disgusto.
Preguntas frecuentes
¿Mi seguro a todo riesgo cubre este error?
No siempre. Aunque sea a todo riesgo, muchas aseguradoras lo consideran “culpa del conductor” y excluyen los daños mecánicos. Consulta tu póliza.
¿Cuánto tardan en vaciar el depósito?
Suele llevar entre 1 y 2 horas en taller especializado.
¿Qué pasa si arranco el coche por error?
Si el motor llegó a funcionar, el coste sube mucho: puede ser necesaria la sustitución de bomba e inyectores, y en algunos casos incluso reparación del motor.
¿Puedo reclamar si el taller es elegido por mí?
Sí, pero es recomendable que informes antes a tu aseguradora para que autorice el gasto y evites problemas de reembolso.
Revisa tu póliza y evita sorpresas
Cada aseguradora es diferente, y la mejor forma de evitar disgustos es leer bien las condiciones generales y particulares de tu póliza. Busca específicamente en la sección de exclusiones. Si no lo ves claro, llama y pide confirmación por escrito.
Equivocarse al repostar puede convertirse en un problema costoso si no actúas rápido. Recuerda: no arranques el coche, contacta de inmediato con tu seguro y conserva el ticket de repostaje. Así podrás resolver el incidente con el menor gasto posible.
Si aún no sabes si tu seguro cubre este tipo de incidentes, es buen momento para revisar o comparar opciones. Entra en Doctori.com y compara seguros de coche en minutos. Así podrás elegir la póliza que te dé tranquilidad, incluso ante despistes tan caros como este.






